Discurso de Embajadora Jean Manes en XII Feria Industrial

XII Feria Industrial ASI

Discurso de Embajadora Jean Manes

 XII Feria Industrial de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI)
Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO)
6 de octubre de 2016

Señor Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Licenciado Rodolfo González;

Señor Vicepresidente de la República de El Salvador, Licenciado Óscar Ortiz;

Señor Ministro de Relaciones Exteriores, Ingeniero Hugo Martínez;

Señor Presidente de la Asociación Salvadoreña de Industriales, Doctor Javier Simán;

Señor Presidente del Instituto Salvadoreño de Formación Profesional, Licenciado Ricardo Montenegro;

Señor Director Ejecutivo de FOMILENIO II, Doctor William Pleitez;

Señora Primera Vicepresidenta de ASI, Licenciada Carmen Aída de Meardi;

Señor Segundo Vicepresidente de ASI, Doctor Víctor Saca;

Estimados representantes del sector industrial y empresarial;

Invitados especiales;

Representantes de los medios de comunicación;

Damas y caballeros,

Tengan todos muy buenos días.

Este evento es impresionante pues no solamente es una oportunidad de ver los avances del sector año tras año, sino que es una ventana para mostrar el enorme potencial que el sector industrial tiene para impulsar el crecimiento económico, las exportaciones y la creación de empleos.

De hecho, su lema de este año: “productividad, innovación y empleo” está compuesto por las palabras mágicas para construir una economía robusta y competir en el mercado global.  Y así brindar más oportunidades a todos los salvadoreños de realizar una vida plena aquí mismo, en El Salvador.

Y aunque dije “palabras mágicas”, todos sabemos que estos cambios no se realizan por magia, sino creando las condiciones y las políticas que fomenten un mejor clima de negocios, que promuevan y faciliten las exportaciones y, por supuesto, con buenas prácticas empresariales — el trabajo duro de cada uno de ustedes.

No hay duda de que el sector industrial tiene un importante rol en impulsar El Salvador hacia el futuro próspero que todos desean.  En este sentido, el Gobierno de El Salvador ha identificado áreas con mayor potencial de crecimiento, es decir, las industrias del futuro.

Al mismo tiempo para que sigan creciendo las industrias, se necesita la fuerza laboral del futuro, con las capacidades para competir en un mundo cada vez más globalizado.   Queremos que el país produzca profesionales cada vez más preparados, que no haya necesidad de buscar talento humano fuera de El Salvador, ni que los salvadoreños tengan que dejar su país en búsqueda de mejores oportunidades.

Para lograr esto, ASI ha sido un gran socio con el gobierno de los Estados Unidos, formando alianzas con universidades e instituciones salvadoreñas para desarrollar currículos y programas que brinden las habilidades necesarias a los jóvenes para trabajar en sectores claves para el crecimiento económico.

Y este día, me alegra mucho anunciarles que pronto vamos a firmar  un nuevo acuerdo con la ASI para que jóvenes se conviertan en empresarios en los municipios priorizados en el Plan El Salvador Seguro.

Me gustaría hacer un llamado a todas las empresas aquí representadas, a sumarse a este esfuerzo de la ASI para impulsar a los empresarios del futuro.   Cada uno de ustedes tiene habilidades de negocios únicas y exitosas; ayúdennos a identificar un espacio para estas mentes jóvenes, y transfieran sus conocimientos para que puedan ser miembros productivos de la sociedad.

Sin embargo, aun con todos los esfuerzos para innovar y tener una fuerza laboral bien preparada, los empresarios saben que es necesario tener condiciones propicias para hacer negocios, con reglamentos que fomenten la inversión, la producción y la exportación de una manera justa.   Sin un clima de negocios donde el estado de derecho y la ética estén asegurados, la economía no puede crecer.

Algo importante para generar crecimiento económico es la lucha contra la corrupción.  La corrupción espanta la inversión, y roba el país de recursos que pudieran usarse para mejorar la infraestructura, la energía,  la educación y la salud de la fuerza laboral—condiciones necesaria para fomentar negocios.  Como una meta prioritaria en El Salvador, apoyamos  el esfuerzo de su gobierno en  reducir la corrupción y promover instituciones fuertes.

No puedo dejar de mencionar la situación fiscal que enfrenta el país y que necesita respuestas urgentes.   Creo que el gobierno salvadoreño y los partidos políticos están considerando diferentes maneras de mejorar la situación fiscal.  Hago una firme exhortación a todas las partes a que lleguen a un acuerdo para establecer una base más fuerte para el crecimiento económico y la sostenibilidad, la cual enviaría señales positivas a actuales y a potenciales inversionistas.

Quiero finalizar reafirmando el compromiso del gobierno de Estados Unidos en apoyar sus esfuerzos.  Prueba de ello ha sido la asignación de $750 millones de dólares por parte del Congreso de los Estados Unidos, como recursos adicionales para apoyar las metas de la Alianza para la Prosperidad propuesta por los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras.

Como socios, Estados Unidos está dispuesto a promover nuestros intereses comunes de apoyar los esfuerzos de El Salvador para mejorar la seguridad,  ampliar las oportunidades económicas y fortalecer el clima de inversión, y reducir la corrupción y promover instituciones fuertes.

Sin embargo, el éxito depende de los salvadoreños mismos. Justo como funciona un buen negocio, un país avanza en la medida en que todas las personas y sectores pongan de su parte.

Estoy segura de que con todo el talento de los empresarios exitosos que hay en esta sala y en todo el país, con las empresas del futuro, junto al  gobierno y la sociedad civil, podemos construir un El Salvador más seguro y próspero.

Muchas gracias.