Discurso de la Embajadora Jean E. Manes en la entrega de viviendas a familias reasentadas

Miércoles 30 de Mayo,  El Rosario, La Paz

El foco de nuestros proyectos son los ciudadanos salvadoreños, las familias que constituyen este país, y si bien el progreso siempre trae consigo un impacto, este impacto puede convertirse en una oportunidad para mejorar la vida de las personas.

Esta reubicación es el primer paso del proyecto en parte porque la necesidad de estas familias era inmediata. Familias como las de Blanca Tomasa. Ella quedó viuda a los 30 años y desde entonces ella sola ha sacado adelantes a sus 9 hijos, vendiendo, naranjas, agua y empiñadas.

Quiero usar sus propias palabras para explicar porque vivía en esta zona tan peligrosa: “No tenemos a donde ir a vivir, porque la pobreza que yo tengo, la sufren mis hijos….vivir cerca de una carretera es muy peligroso.”

Ahora a sus 64 años ha logrado hacer realidad un sueño de toda la vida, de darle una casa a sus hijos, que no es de paredes de lámina, ni de suelo de tierra. Es una casa con tuberías de agua y energía eléctrica, construida con materiales resistentes. Una casa donde no tiene que preocuparse de goteras, ni de si el techo se va a caer.

En otras palabras, un lugar que Doña Blanca puede verdaderamente llamar un hogar,

Nunca debemos olvidar que todo este trabajo, todos estos proyectos, los 5.22 millones de dólares que se han destinado para la liberación de los derechos de vía, siempre han sido para personas como Doña Blanca. Y lo que vemos aquí esta mañana es el impacto directo que tiene esta inversión. Y ocupo la palabra inversión con toda la intención porque esto no es una donación, no es una caridad, son fondos destinados para que produzcan un retorno.

Pero los resultados que se pueden obtener a partir del FOMILENIO II dependen directamente de la disposición y el sentido de urgencia con el que se tomen las decisiones. El Salvador necesita urgentemente que las cosas cambien, y cada día es una oportunidad de hacer estos movimientos para mover hacia adelante al país. Los avances que se pueden lograr son exponenciales en sus resultados. Pero esto también significa que lo que se pierde a la inacción es igualmente exponencial.

Los beneficios y los resultados que se pueden obtener de este compacto dependen de la agilidad de los trámites, la agudeza de las decisiones, la determinación de parte de todos los grupos involucrados de trabajar juntos para la misma meta que comparten.

No podemos olvidar que lo que hay detrás de cada una de esas decisiones son miles de salvadoreños que buscan poder tener una vida digna en su país. Son los miles de familias que quieren hacer realidad su proyecto de vida, son miles de jóvenes emprendedores que buscan seguir su pasión, son miles de niños y niñas aspirando a tener un futuro. Son 6.3 millones de salvadoreños que necesitan que todos los sectores de la sociedad pongan de su parte y pongan como punto focal el bienestar de todos.

Quiero que se tomen un momento de ver lo que estamos haciendo aquí esta mañana, y de recordar que el trabajo que hacemos, en realidad cambia vidas. Y que esto nos sirva como motivación principal para seguir adelante, para no perder el terreno que ya hemos ganado, y evitar dejar pasar esta oportunidad que trae FOMILENIO II que tiene el potencial de impulsar el país hacia el futuro.

Muchísimas gracias. Gracias por venir. Gracias por todo su pasión, su persistencia y su compromiso con su país. De parte de los Estados unidos creemos en su país porque creemos en los salvadoreños.