El país necesita más cuerdas para los jóvenes

Embajadora Jean Elizabeth Manes:

El rol del liderazgo del país y sus amigos, como los EE.UU., es asegurarnos de ofrecer alternativas concretas para los jóvenes y dar respuesta a las necesidades de la comunidad. Pero, al mismo tiempo,el rol de la juventud salvadoreña es aprovechar las oportunidades que existen y crear más oportunidades para otros jóvenes. La juventud de este país necesita enfrentar los desafíos de su generación.

El camino hacia un futuro próspero es cuesta arriba, pero es más fácil escalarlo si hay una cuerda de la cual agarrarse.  El país necesita más cuerdas para los jóvenes, porque la pasión existe, la creatividad existe, el deseo de superación existe. No hay duda de que hay salvadoreños que han alcanzado logros impresionantes a pesar de las dificultades. El talento y habilidad que existe es impresionante en cualquier ciudad del país. Ha quedado en evidencia más de una vez que, cuando se le da la oportunidad, esta juventud sedienta la aprovecha y avanza de una manera sin precedente.

Lo hemos visto una y otra vez en los diferentes programas que manejamos desde la Embajada, muchos de ellos enfocados a la prevención de la violencia, como la Liga Atlética Policial y el programa GREAT (Programa de Educación y Entrenamiento en Resistencia a Pandillas), que dan una alternativa a la vida de crimen y violencia que ofrece la calle.  Lo hemos visto  en los proyectos de prevención del crimen, educación y capacitación laboral de USAID vimos a miles de jóvenes apoderarse del slogan “Yo me atrevo” y asumir el compromiso de atreverse a transformar sus vidas, sus comunidades y su país. También vemos su pasión en iniciativas como el Coro y Orquesta Sinfónica Juvenil del Polígono Industrial Don Bosco, conformado por jóvenes que nunca habían tocado un instrumento, y que han tenido conciertos hasta en escenarios de Estados Unidos.

Un ejemplo claro de que los jóvenes pueden lograr grandes cosas cuando se les da una oportunidad es nuestra becaria Melissa Menjívar. Melissa ganó la beca SUSI en 2016 y desde entonces no ha parado de trabajar por El Salvador. Actualmente ella colabora en distintas ONGs y ha fundado su propia iniciativa llamada “Smart Lab”, en la cual da clases de inglés a jóvenes  en Soyapango.

Así como Melissa, hay miles de ejemplos  en todo el país de jóvenes que tienen la voluntad de trabajar por lo que quieren. Los jóvenes, como todos los salvadoreños, quieren empleos dignos y añoran sentirse seguros.

El Salvador tiene una mina de oro en sus jóvenes. Yo creo eso y cuando los jóvenes también estén convencidos de esto, dejarán de esperar que alguien más construya el país que merecen.