Palabras de Embajadora Jean E. Manes; Día de los Veteranos 2018

Discurso de la Embajadora Jean Manes en la conmemoración del Día de los Veteranos

Buenos días a nuestra comunidad de la Embajada, y especialmente a nuestros veteranos y miembros del servicio activo. Es un honor darle también la bienvenida a algunos invitados muy especiales a nuestra Embajada, a los veteranos que han elegido a El Salvador como su hogar. Y me gustaría decir que es un gran placer tener una vez más con nosotros a Robert Machón, veterano de la Segunda Guerra Mundial del Ejército de los Estados Unidos.

La celebración del Día de los Veteranos es un vívido recordatorio del precio que hemos pagado por nuestra libertad y democracia. Hoy le agradecemos y honramos los sacrificios que nuestros veteranos han hecho a lo largo de los años, en servicio a nuestro país.

Se ha dicho en ocasiones anteriores, que Estados Unidos sigue siendo la tierra de los libres, gracias a los valientes. Es una persona especial, la que atiende el llamado de servicio, la que se pone en primera línea de ataque cuando otros buscan refugio, la que decide enfrentar peligros innombrables para que otros puedan mantenerse seguros. Son personas como ustedes las que defienden los principios que todos compartimos: democracia, libertad y justicia.

Como algunos de nuestros colegas civiles aquí hoy, Héctor y yo también tuvimos el privilegio de servir lado a lado con nuestros colegas militares en una zona de guerra. Mientras estuvimos en Afganistán, todos los jueves por la mañana se llevaba a cabo una “ceremonia de rampa”, en la cual todos nos reuníamos para honrar a aquellos que habían perdido su vida esa semana. Uno por uno, los ataúdes, envueltos en una bandera estadounidense, se llevaban a la parte trasera del avión para su último vuelo a casa. Nuestra reunión semanal de equipo, iniciaba con el Embajador leyendo una lista de los nombres de los caídos esa semana, su correspondiente ciudad natal y edad, seguido de un minuto de silencio.

Eran raras las semanas en las cuales no había ceremonia ni nombres para leer. Ambas prácticas eran claros recordatorios de las altas apuestas y el sacrificio, el compromiso y la dedicación de nuestros miembros de servicio.

Hoy reconocemos a todos aquellos que han servido, y todos aquellos que continúan sirviendo, porque el compromiso desinteresado a una causa justa mucho más grande que nosotros mismos es en base a lo que nuestra nación se construyó, es lo que ha definido nuestro camino a lo largo de los siglos desde entonces, y es la luz que nos seguirá guiando en el futuro.

Así que para todos ustedes, en nombre de nuestra comunidad de la Embajada, ciudadanos estadounidenses y una nación agradecida, les ofrezco nuestro más sincero agradecimiento y gratitud. Que Dios los bendiga a todos y a los Estados Unidos de América.

###

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la
fuente original en inglés.