Palabras de Embajadora Jean E. Manes en evento de fortalecimiento a Sección de Probidad

Palabras de Embajadora Jean E. Manes
La Corte Suprema de Justicia inaugura re-adecuación, equipamiento y fortalecimiento de la Sección de Probidad
el 20 de octubre 2017


Esta mañana celebramos un verdadero avance para El Salvador, con el relanzamiento de la Unidad de Probidad de la Corte Suprema de Justicia. Esto no es tan solo una prioridad legislativa, sino que también es un paso importante hacia la recuperación de la confianza de los ciudadanos salvadoreños en su propio Gobierno.

El enriquecimiento ilícito es uno de los síntomas de la corrupción que existe en El Salvador y también en muchas otras naciones. Se estima que el costo de la corrupción a nivel global es de 1 billón de dólares, y 67 de 144 países encuestados por el Foro Económico Global han determinado que la corrupción es uno de los tres retos principales para el crecimiento económico.  

Es un problema contra el cual debemos luchar constantemente porque se convierte en una plaga para todo país si no la combate con suficiente urgencia.  Esta lucha no es responsabilidad de un solo organismo, todos tienen un rol que jugar, porque la justicia se hace en colaboración – de la Policía, la Fiscalía, las Cortes, y otras instituciones que tienen como objetivo servir los intereses de sus ciudadanos.

La corrupción socava las bases del gobierno, paraliza todas sus ramas y afecta a los más vulnerables. En El Salvador lo vemos cuando niños y niñas no tienen acceso a la infraestructura adecuada para su educación. Lo vemos cuando pacientes no tienen suficiente acceso a los medicamentos. Lo vemos en los casos de impunidad y cuando políticos anteponen sus intereses en vez de servir a su pueblo. La transparencia y la rendición de cuentas es fundamental para recuperar la confianza de los ciudadanos, y para que El Salvador pueda salir adelante como país, el Gobierno necesita la confianza de sus ciudadanos.

Como oficiales públicos, nosotros tenemos que responder a un estándar más alto.  Y nosotros accedemos a cumplir con ese estándar en el momento que aceptamos nuestros cargos públicos.  Respetar y reafirmar esa confianza es parte de nuestra responsabilidad como funcionarios públicos, y nuestras acciones deben de reflejar esto. Cada día es una oportunidad para ganar y merecer la confianza de los ciudadanos.

Devolverle a la Sección de Probidad las facultades para cumplir su mandato constitucional de investigar el enriquecimiento ilícito es uno de los pasos concretos que El Salvador está tomando en la lucha contra la corrupción. Esto ha sido en respuesta a las exigencias de parte de los salvadoreños por conocer el trabajo de la sección de probidad, demandando más transparencia y mayor acceso a la información.

Ahora la Sección de Probidad es una pieza fundamental en la lucha contra la corrupción a través de sus investigaciones del enriquecimiento ilícito. Pero sabemos que la corrupción es omnipresente, que existe en todos los países y todas las ramas de la sociedad,  y para combatirla se requieren acciones desde diferentes ángulos. Y el éxito en la lucha contra ella depende de que cada vínculo de esta cadena cumpla con sus funciones.

En el caso de la Corte Suprema de Justicia, es determinante que los magistrados continúen con su voluntad de contribuir a la transparencia, al acceso a la información y al combate de la corrupción, de manera que no haya retrocesos.

Estoy convencida de que la mayoría de salvadoreños, en las esferas públicas y privadas,  comprenden que el combate a la corrupción y la impunidad es esencial para caminar hacia un país más próspero, más seguro y con instituciones más fuertes que sean pilares del sistema democrático. Aportar al mejoramiento de esta Unidad es una manera más de parte del Gobierno de Estados Unidos de unirse a la lucha contra la corrupción, y seguiremos trabajando con el gobierno y la sociedad civil para garantizar la seguridad y la prosperidad que todos queremos para El Salvador.