Palabras de la Embajadora Jean Manes en la Celebración de los 241 años de Independencia de los Estados Unidos – CIFCO

Damas y caballeros, ¡muy buenas noches y bienvenidos!  Después de que el año pasado no tuvimos lluvia, sino que un diluvio–, este año sí tenemos un techo! 

Quiero empezar por agradecer a todos los que han trabajado con total entrega para hacer posible el evento de esta noche: los donantes; nuestros dedicados funcionarios de la embajada y, por supuesto, los integrantes de las grandes orquestas que nos acompañan.  

Por favor… ¡Un gran aplauso para todos!

Esta es una noche muy especial.

Este año celebraremos 241 años de Independencia de los Estados Unidos de América. Y si bien es un día de fiesta y fuegos artificiales, también es un momento para reflexionar. Un momento para ver el camino que hemos recorrido y pensar hacia dónde queremos ir.

Estados Unidos  fue fundado con un ideal de democracia, con un deseo de ser más de lo que era, con la convicción que podía convertirse en una gran nación. 

Pero además, esta noche estamos celebrando también 154 años de Amistad entre los Estados Unidos y El Salvador.

Extiendo mi más sincero agradecimiento a la Asamblea Legislativa por decretar el 15 de junio de cada año como el día de la Amistad entre El Salvador y los Estados Unidos. 

Hemos estado trabajando en hacer realidad el sueño de celebrar el fuerte vínculo entre nuestros países y de ahí nació el festival “Amistad en Acción”: 2 naciones, 7 conciertos, 8 orquestas, y lo más importante: miles de espectadores.

Este festival refleja el principio básico bajo el cual trabajamos en nuestra embajada: estamos aquí para apoyar los esfuerzos salvadoreños.  

Y quisimos dedicar nuestra fecha tan especial, para reflejar este principio, apoyando sus esfuerzos para mejorar la seguridad, desarrollar la economía y fortalecer sus instituciones.

Podríamos simplemente haber traído un grupo de músicos de los Estados Unidos y haber presentado un concierto. Pero nosotros queríamos mucho más que eso.

Porque este festival “Amistad en Acción” no es sobre los Estados Unidos. Es sobre lo que podemos lograr cuando trabajamos lado a lado.  

Es sobre el increíble potencial que tiene la juventud salvadoreña, es sobre destacar el verdadero talento que hay en este país y apoyar a los que ya están haciendo una diferencia.

No queríamos presentar la música, sino unirnos a ella. 

El Coro y Orquesta Juvenil del Polígono Industrial Don Bosco que nos acompaña esta noche, es la manifestación de una promesa de futuro. Un grupo que inició con un sueño del Padre Pepe Moratalla quien, con el apoyo de varios de ustedes a través de los años, puso un faro de esperanza en un vecindario muy difícil.  

Este programa, ha logrado crear esperanza a través de la música. Y ha demostrado que cada joven es valioso, que cada joven es importante.

Este compromiso con la juventud, con el futuro de El Salvador, es el verdadero espíritu del festival Amistad en Acción.

Agradezco profundamente a la Sinfónica de las Américas por este salto de fe que dieron al unirse a este sueño.

Mis agradecimientos especiales al Maestro de la Sinfónica de las Américas, James Brooks Bruzzese, y a su directora ejecutiva, Renee LaBonte. Ellos seleccionaron a un grupo de músicos, todos ellos profesores de música, algunos jefes de departamentos de música de las principales universidades de Estados Unidos quienes dedicaron meses a trabajar con los jóvenes del Polígono Don Bosco. 

Estos jóvenes que escucharemos hoy han ensayado todos los días desde febrero. En mis 25 años de carrera diplomática, nunca he visto talento musical como el que existe en El Salvador.

A ustedes, talentosos jóvenes, quiero decirles que estoy muy orgullosa de cada uno de ustedes, de su dedicación, de su esfuerzo y de su compromiso. 

Gracias por inspirarnos, por recordarnos que debemos de concentrar nuestros esfuerzos en lo más importante: la juventud de este país.

Cuando hay potencial, todo lo que se necesita es una chispa para que se exprese; y no hay duda de que los jóvenes de El Salvador tienen muchísimo potencial.

Apoyemos a esta juventud que busca silenciar el ruido de la violencia a través de la música, que está haciendo una diferencia ahora mismo, una nota musical a la vez.

Esta noche disfrutaremos del quinto concierto del Festival. Ya hemos visitado Santa Ana, Ahuachapán, Soyapango y Cojutepeque, y todavía se presentarán en Ciudad Delgado y Sonsonate. Todos son municipios prioritarios del Plan El Salvador Seguro. 

También quiero reconocer a otro talento salvadoreño esta noche – Dennis Soriano. El escribió una canción titulada “Yo Creo”, la cual captura la esencia de la conmemoración del 25 aniversario de los Acuerdos de Paz. 

La escucharán en un momento pero quiero enfatizar el coro que dice:

Juntos Podemos
En ti yo creo,
Somos hermanos unidos
Por un país mejor,
Sin excepción, juntos podemos
Hacer un mejor El Salvador

Esta es también la esencia de esta noche. Celebrar nuestras naciones, la larga historia de amistad que compartimos y nuestra convicción de que un futuro mejor sí es posible.

Y de parte de los Estados Unidos, quiero reiterar que estamos a su lado. Nosotros creemos en El Salvador porque creemos en los salvadoreños. 

Porque les puedo asegurar: nosotros no trajimos la música. La música siempre estuvo aquí. 

Que Dios bendiga a los Estados Unidos de América y a la República de El Salvador. 

Muchísimas gracias y disfruten la música!!!