Palabras de la Embajadora Jean Manes en la Conferencia “Anti-Fraude”

Conferencia “Anti-Fraude”

Embajadora Jean Elizabeth Manes
Febrero 8, 8:30 AM, Hotel Sheraton-Presidente

Quiero empezar con una frase que muchos salvadoreños me escriben directamente en twitter y en las redes sociales. Me están diciendo: somos más los buenos. Y en esta sala esta mañana, eso es lo que vemos. Somos más los buenos. Creo en eso, que los Estados Unidos tenemos “somos más los buenos” y también creo eso de El Salvador, “somos más los buenos”.

Y también tenemos otra frase que escribimos constantemente: que no hay dinero de gobierno, hay dinero de nuestra gente que nosotros como funcionarios públicos gerenciamos para los programas sociales. Cuando la gente habla del dinero no hay nada mágico del dinero del gobierno. Hay dinero de nuestra gente que nosotros gerenciamos y eso es exactamente la razón por la cual todos nosotros estamos aquí hoy. Porque nosotros tenemos esta  responsabilidad de gerenciar el dinero de nuestra gente.

Y estamos aquí esta mañana porque todos compartimos el compromiso de luchar contra la corrupción y el fraude. Estos temas son críticos no solo para nosotros mismos y nuestras organizaciones, sino también para nuestras sociedades, que cada vez exigen más transparencia en sus gobiernos y también en sus empresas.  

Cuando hablamos de fraude, hablamos de un problema complejo que existe en cada nación y que afecta al sector público y privado en todo el mundo. Se estima que las empresas pierden anualmente el 5% de sus ingresos a causa del fraude. Esto equivale una pérdida total de hasta $3.7 billones en todo el mundo. Para ponerlo en contexto, esto es más que el Producto Interno Bruto de Alemania.

No se trata de si el fraude existe o no, sino de lo que hacemos para combatirlo.

¿Cómo se puede asegurar que los fondos que se invierten en tantos programas de ayuda realmente cumplan con los fines previstos y respalden los objetivos finales de eliminar la pobreza extrema y aumentar la prosperidad compartida?

Lograr prevenir este problema requiere una combinación eficiente de controles internos sobre los activos, la educación de los empleados sobre los esquemas de fraude y la aplicación de las políticas y procedimientos establecidos.

Y esto significa que si queremos acabar con el fraude y la corrupción, debemos trabajar juntos y estar claros sobre cómo lo haremos. Este es el propósito de la conferencia que lanzamos hoy, equiparnos todos con los mismos conocimientos y herramientas necesarios para identificar vulnerabilidades que todos tenemos, con el fin de diseñar medidas y acciones de mitigación apropiadas. Y como ustedes saben, cada vez que encontramos un esquema, lamentablemente hay personas que están pensando en un nuevo esquema. Y por eso es importante que sigamos mejorando, que sigamos buscando herramientas nuevas. Y ustedes tienen un papel sumamente importante para que nuestro trabajo tenga la credibilidad y la transparencia que son parte de nuestros compromisos cada vez que invertimos en un país.

Ser pasivos con respecto a este tema tiene consecuencias graves. Y lo más grave la verdad es que la gente está perdiendo confianza en sus instituciones y su propio gobierno. Esa es la consecuencias más grave.  

Lo hemos visto en los Estados Unidos en casos como HealthSouth, en el que durante seis años manipularon el monto de sus ingresos hasta que la empresa colapsó. O el caso de Bernie Madoff quien condujo un fraude de esquema de pirámide por 18 años con lo que obtuvo una ganancia ilícita de 20 mil millones de dólares en detrimento de miles de inversionistas grandes y pequeños. Gente que estaba guardando su dinero de toda la vida para jubilarse, lo perdieron todo. Así como en Estados Unidos, lo hemos visto en muchos otros países del mundo, de la región y lo hemos visto aquí en El Salvador.

Por eso, permítanme repetirles: no se trata de si el fraude existe o no, sino de que es lo que vamos a hacer para combatirlo.

Combatir el fraude y la corrupción es responsabilidad de todos, incluyendo el sector privado al que ustedes representan.

Este es un problema multifacético que impide que soluciones buenas y políticas sólidas alcancen su máximo potencial. Por eso, es clave que todas las partes involucradas aborden el problema con un enfoque más estratégico y multifacético. De esa forma se podrá reducir los riesgos de la corrupción con el fin de aprovechar al máximo las oportunidades que tenemos disponibles.

La sensibilización de todos y la colaboración entre el sector privado e instituciones gubernamentales es clave para detectar y abordar situaciones de conflicto de intereses, colusión y coacción en los proyectos, y es una manera eficaz de abordar problemas sistemicos. En la base de todo este esfuerzo está el tener mecanismos que permitan identificar los puntos vulnerables y que ayuden a tener un sistema de alerta temprana.

El Organismo de Mejora Regulatoria es un ejemplo de estos mecanismos, reduciendo la burocracia y la tramitología y estableciendo procesos transparentes. Y como en todo, prevenir es siempre más efectivo que tratar de remediar una situación que ya ha sido consumada. Y estoy de acuerdo en que queremos menos trabajo para el fiscal y para su oficina. Espero que podamos ayudar con eso.

Además, quiero ser muy clara, la transparencia y la honradez son un buen negocio y ser probos en la forma de hacer sus tratos demuestra al mundo que pueden tener confianza en hacer negocios con sus empresas. Lograr la reputación de ser una compañía transparente, que tiene mecanismos apropiados de control y monitoreo es, en sí misma, una inversión inteligente.

Al final del día, sé que lo que todos en este salón deseamos es que nuestro aporte al país sea relevante, duradero y que mejore la vida del mayor número de salvadoreños posible, aunque lo hagamos de maneras distintas. La transparencia logra que ese objetivo se cumpla, el poner candados a los proyectos para garantizar su probidad permite sacar mayor provecho de cada inversión. ¿Y no es eso para lo que estamos aquí los que trabajamos cada día por un El Salvador más próspero y seguro? Yo estoy convencida de que así es, que estamos aquí simplemente para este motivo.

Cada uno de ustedes está liderando este esfuerzo. Cada uno de ustedes es alguien importante en esta lucha contra la corrupción y puede ser que algunos días ustedes piensen: “esta es una lucha demasiado grande, no puedo tener un impacto significativos. Es algo más allá de mi. Es simplemente nuestro sistema. Es como hacemos las cosas desde hace décadas.”

Cuando llegue a su casa después de un día así, tiene que recordar que cada cambio importante en un país está liderado por gente como ustedes. Que cada personas puede hacer una diferencia. No es un gobierno el que va a liderar los cambios grandes, son ustedes y cada uno de ustedes está jugando este papel esencial e importante en el cambio de este país. De mi parte y de parte de los Estados Unidos, vamos a seguir luchando a su lado. La razón que estamos aquí es para apoyar su propios esfuerzos para seguir mejorando su país.

Muchísimas gracias.