Palabras de la Embajadora Jean Manes en la Inauguración de la Oficina de Asuntos Internos de la PNC

Muy buenos días a todos.

Quiero comenzar mis palabras expresando mi sincero respeto para el pueblo Salvadoreño, su cultura, su historia, y su carácter. En el año y medio que llevo viviendo y trabajando aquí, he desarrollado una verdadera apreciación por todo lo que su país y su gente ofrecen, y me siento honrada de trabajar como Embajadora de los Estados Unidos en El Salvador.

Nosotros continuamos con nuestros esfuerzos para trabajar juntos apoyando a los salvadoreños de fortalecer su país. También quiero expresar mi profundo agradecimiento a todos los miembros del cuerpo policial, por su compromiso a un trabajo estresante y el cual a menudo queda sin reconocimiento.

Algunos de ustedes sabrán, que tengo un hermano que es policía en los Estados Unidos en el estado de Florida, y si bien viven en países diferentes, con culturas diferentes, hay algo que creo que todos los policías comparten: sus valores, prácticas y éticas que los policías en todo el mundo tienen en común.

Ustedes atienden un llamado a una misión de velar por todos los ciudadanos de El Salvador, por proteger a los más vulnerables, por acompañar a las familias salvadoreñas, muchas veces en sus momentos más duros.

La Asociación Internacional de Jefes de Policía en su Código de Ética, expresa este mismo sentimiento, y en su juramento dice: “Reconozco la insignia de mi oficina como un símbolo de confianza pública, y la acepto como un deber público que se mantendrá siempre que sea fiel a la ética del servicio policial”.

Estamos aquí esta mañana, porque reconocemos la importancia de su trabajo, las dificultades que enfrentan, y porque estamos convencidos que la Policía Nacional Civil y todos sus agentes, desde los cadetes en entrenamiento, hasta los más veteranos, son indispensables para construir un El Salvador seguro para todos.

La Oficina de Asuntos Internos que inauguramos hoy es un paso más hacia una fuerza policial profesional y moderna, que cuenta no solo con los espacios adecuados para ejercer su labor, sino que también con los procesos y protocolos necesarios para enfrentar y resolver situaciones cuando estas surjan.

La PNC es un vínculo fundamental en la larga cadena de la justicia, y los mejores departamentos de policía a nivel internacional tienen que poseer la capacidad de auto-regularse. Investigaciones de Asuntos Internos han sido esenciales para combatir la corrupción en nuestra propia fuerza policial en Estados Unidos. Lo hemos visto en 1970 con la Comisión Knapp la cual investigó la corrupción sistemática en la Policía de Nueva York. Y en los años 90 en Los Angeles, con la Fuerza Especial Anti-Corrupción de Rampart, la cual encausó a más de setenta oficiales por una serie de actividades ilícitas. En ambos casos, las investigaciones tuvieron como resultado una transformación de la policía.

Como oficiales públicos tenemos la obligación de responder a un estándar más alto. Y como todos los esfuerzos alrededor del mundo van a haber incidentes graves. También en mi propio país han habido casos graves en los últimos años, en Chicago y Maryland y en otros Estados de Estados Unidos. Pero lo más importante cuando pasa un incidente grave es no tratar de tapar el sol con un dedo. Sino es en este el momento de arrojar luz, de ser más transparente, de usar protocolos y mostrar la institucionalidad que tienen.

Establecer mecanismos de transparencia y de regulación como la Oficina de Asuntos Internos, aumenta la confianza que sus ciudadanos tienen en ustedes. Y esta confianza es fundamental para la lucha contra el crimen y la violencia en El Salvador, porque la seguridad es una prioridad para todos los salvadoreños.

En la embajada trabajamos bajo una filosofía básica: nosotros apoyamos los esfuerzos salvadoreños. Este proyecto no es diferente y continuaremos apoyando implementación del Plan El Salvador Seguro y la Alianza para la Prosperidad.

Esta es una de las maneras en las que honramos su trabajo y dedicación.

Muchísimas gracias.