Palabras de la Embajadora Jean Manes Inauguración de la 5a edición de la Semana de la Responsabilidad Social Empresarial y Sostenibilidad 2017

San Salvador, Julio 10 de 2017 La Embajadora de los Estados Unidos, Jean Manes, asistió esta mañana a la inauguración de la Semana de la Responsabilidad Social, organizada por FundeMás. Asimismo, la Embajadora Manes, destacó en su discurso que solo en apoyo a proyectos de USAID la empresa privada ha

10 de julio 2017

Hoy inauguramos la quinta edición de la Semana de la Responsabilidad Social Empresarial y Sostenibilidad 2017. En los últimos años, la responsabilidad social empresarial ha evolucionado. Y las empresas más competitivas han adoptado la responsabilidad social empresarial como el núcleo de la empresa.

Este compromiso de parte de la empresa privada por su comunidad, fomenta el trabajo conjunto del sector privado, el Gobierno, la sociedad civil y la cooperación internacional. Algo fundamental para el desarrollo sostenible de El Salvador. Un país que debe buscar ampliar su competitividad a nivel global y volverse más atractivo para la inversión extranjera.

En la reciente Conferencia sobre la Prosperidad y Seguridad para América Central que tuvo lugar en Miami el mes pasado, se contó con una participación sin precedente de parte no solo de mi gobierno y de los países del triángulo norte, sino también de Panamá, Costa Rica, Colombia, Chile, Canadá, Belice, España, la Unión Europea y México.

Nos encontramos en un momento propicio para el cambio. Un momento en donde  El Salvador y la región, cuentan con la atención y el apoyo del mundo. Durante la conferencia se determinaron dos grandes temas que necesitan atención inmediata. Mejorar los sistemas aduaneros y la generación de empleo, y es en este último donde la empresa privada puede tomar protagonismo.

Cuando el sector privado asume su liderazgo para implementar medidas más justas de contratación, promueve la educación y superación de sus empleados, la igualdad y el empoderamiento de las mujeres. Y esto a la vez permite iniciar un proceso de transformación  que logrará alcanzar Objetivos de Desarrollo Sostenible así como un cambio positivo en el rumbo de El Salvador.

Quisiera agradecer los esfuerzos de las empresas, tantos estadounidenses como salvadoreñas, al priorizar la RSE como una forma de mejorar la calidad de vida de las familias salvadoreñas.

Entre muchos ejemplos tenemos a League Collegiate Outfitters, quienes proveen oportunidades a personas con discapacidad. Pero además ofrecen una segunda oportunidad a ex pandilleros y apoyan de esta manera a romper con el ciclo de violencia. Y quiero compartir una pequeña historia esta mañana porque cuando recién había llegado al país, escuche sobre el trabajo de League en El Salvador. Como ustedes ya me conocen, yo prefiero ver las cosas con mis propios ojos. Y yo le pedí a mi equipo en aquel entonces de por favor arreglar una visita para ir a ver lo que ellos estaban haciendo. Y mi equipo me dijo: espere. ¿Espere? ¡Pero yo quiero ir este fin de semana!. Y ellos me dijeron: no, espere. Espere a que llegue a un momento de frustración tan alto que sienta que las cosas no se están moviendo ni para adelante ni para atrás. Y después haga la visita, porque le va a levantar el espíritu.

A los seis meses de estar aquí tuve una semana muy difícil, en donde sentía que en vez de tomar tres pasos para adelante dábamos un paso para atrás, y volví a llamar a mi equipo y les dije que necesitaba ir a League. Y cuando hice la visita, me di cuenta que mi equipo había tenido la razón. Cuando entré a ver la empresa vi como ellos están realizado este trabajo, no desde una oficina separada que se encarga del tema de la RSE, sino que han incorporado la RSE en su modelo de negocio.

Desde que uno da el primer paso a la fábrica de League, se puede ver que RSE está presente en todos los aspectos, como las personas con discapacidades que ellos están contratando. Personas que no pueden escuchar ni hablar y que ocupan puestos como el de jefe de diseño gráfico. A partir de ese momento la empresa le está diciendo a cada persona que trabaja ahí: usted vale la pena. Usted es alguien importante.

Desde el primer día le están diciendo a sus empleados: nosotros esperamos más de ustedes. Creemos en ustedes. No queremos verlo trabajando aquí en 30 años. Lo máximo que lo queremos aquí son 3 años porque pensamos que usted puede estudiar, puede sacar su bachillerato, y de ahí puede seguir adelante.

League está creando este ambiente de esperanza que los jóvenes piden y eso creo que es un desafío para todas las empresas que están aquí. Es un reto a enfrentar junto a su equipo esta semana y preguntar si hay algo más que se puede hacer. No es hacer más proyectos al lado de nuestra empresa, sino que es cambiar nuestro modelo de negocio, de incluir el concepto de la RSE de una manera más central. League recibió el Premio a la Excelencia Corporativa el año pasado. Un premio anual que pueden recibir empresas estadounidenses que están representando bien nuestro país.  Quería compartir esta historia porque creo que todas las personas aquí presentes también creen que es posible hacer más.

Como Hanes Brand que invierte en la renovación de escuelas o Kimberly Clark, que financió un bachillerato técnico industrial en San Juan Opico. Al igual que la empresa Indufoam, que ha invertido más de un millón de dólares en dos institutos en Ciudad Arce y en becas para jóvenes. Y, por supuesto, el programa de educación Supérate impulsado por la Fundación Sagrera Palomo, Fundación ADOC, la Compañía Azucarera Salvadoreña CASSA, Fundación Frech, Fundación Poma y Fundación Raíces, el cual ha cambiado la vida de muchos jóvenes. Y las empresas de TIGO y Microsoft, que han abierto el mundo a muchos jóvenes a través de la computación e Internet.

Hay muchos más ejemplos. Solo en apoyo a proyectos de USAID, el sector privado ha brindado más de $95 millones de dólares. Hemos apoyado los esfuerzos de FUNDEMAS y sus  aliados por crear comunidades seguras y prósperas en las cuales las empresas, comprometidas con la Responsabilidad Social Empresarial, trabajan e impactan vidas.

Los consumidores de hoy en día esperan más de la empresa privada. Son una generación de consumidores socialmente consciente, comprometida con sus comunidades y buscan a empresas que compartan esos valores. Estas prácticas no deberían de ser la excepción y hago un llamado a más empresas para que se sumen a este movimiento. Para que incluyan los grupos vulnerables y que promuevan la empleabilidad de jóvenes salvadoreños.

El Salvador tiene una mina de oro en su juventud. Tenemos que aprovechar a estos jóvenes y trabajar juntos para preparar la fuerza laboral del futuro y crear las condiciones para el desarrollo del sueño salvadoreño. Porque este cambio positivo para el cual estamos trabajando juntos, necesita de la participación de todos. Y el Gobierno de los Estados Unidos apoyará iniciativas como esta que permiten cambios integrales en la sociedad, que desarrollan bases sólidas para el crecimiento económico inclusivo y que, a su vez, proponen áreas de acción colaborativa en temas como la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible, la paz y la justicia.

Para crear un El Salvador más fuerte, más seguro, más próspero y con oportunidades para todos.