Palabras del Embajadora Jean Elizabeth Manes – Consejo Atlántico

San Salvador, Junio 20 de 2017 La Embajadora de los Estados Unidos, Jean Manes, asistió esta mañana al lanzamiento del informe de trabajo ''Un Plan de Acción Para el Triángulo Norte de Centroamérica'', realizado por el Grupo de Trabajo sobre Seguridad y Oportunidad Económica en el Triángulo Norte de

El 20 de Junio 2017

Excelentísimo Señor Embajador John Negroponte,

Ex Secretario Adjunto de Estado y Co Director del Consejo Atlántico

Excelentísima Señora Maria Eugenia Brizuela de Avila, Ex Canciller de la República y Co Directora del Consejo Atlántico

Excelentísimo Señor Eduardo Stein, ex Vicepresidente de la República de Guatemala

Honorables señores y señoras diputados

Excelentísimos Señores Embajadores aquí presentes

Estimados Panelistas y demás Miembros del Consejo Atlántico

Estimados representantes del sector privado

Invitados especiales

Amigos de la prensa

Damas y caballeros,

Quiero empezar por agradecer al Atlantic Council y a su equipo, por su investigación y el reporte que presentarán el día de hoy.  Es esperanzador saber que hay tantas personas convencidas y comprometidas con el desarrollo de El Salvador.

Creo que lo más importante a recordar, es que un país por sí solo no puede sacar adelante a una región entera. Este reporte hace énfasis en la importancia de trabajar juntos y valida los esfuerzos ya realizados como el desarrollo del Plan de la Alianza para la Prosperidad. Todos hemos visto planes que solo existen en papel porque el enfoque se queda en el plan, y no en su ejecución. No queremos and y no podemos dejar que este sea el caso en El Salvador.

Quiero tomarme unos minutos para hablar sobre la Conferencia sobre la Prosperidad y Seguridad para América Central, que tuvo lugar la semana pasada en Miami. Tuvimos tres días con un nivel de atención sin precedente en la Región del Triángulo Norte.  Como parte de la delegación de Estados Unidos, tuvimos al Vicepresidente Pence, al Secretario de Estado Tillerson, al Secretario de Seguridad Nacional Kelly, al Secretario de Hacienda Mnuchin, al Almirante Tidd del Comando Sur, a una delegación de la Cámara Americana de Comercio, incluyendo líderes empresariales que operan en la región y una gama de otros altos funcionarios.  

Teníamos una delegación de 11 miembros del sector privado de El Salvador, muchos de ellos están aquí presentes, y del gobierno de El Salvador el Vicepresidente de El Salvador con el Ministro de Relaciones Exteriores, Ministro de Economía, Ministro de Hacienda, Ministro de Seguridad, Ministro de Obras Públicas, Jefe de Policía, Fiscal General y otros. Honduras y Guatemala tuvieron una delegación igualmente impresionante.  Y no se detiene allí.  Tuvimos a México como co-anfitrión con el Ministro de Relaciones Exteriores y luego en la mayoría de los casos, la participación a alto nivel ministerial de Colombia, Panamá, Costa Rica, Belice, Canadá, Chile, España y la Unión Europea. También se suman las instituciones internacionales de crédito con el presidente Luis Moreno del BID, y los dirigentes del Banco Mundial. También estuvieron presentes altos líderes del Consejo Atlántico, entre ellos el Embajador Negroponte.

Me tomo el tiempo para enfatizar esto porque este es un momento histórico sin precedentes. Las estrellas se han alineado. Esta región es el enfoque no sólo de los Estados Unidos, sino también de muchos otros que quieren apoyar los esfuerzos salvadoreños, hondureños y guatemaltecos.

Se han hecho verdaderos avances, como en el área de seguridad.

Sin embargo, hay que prestar más atención a la prevención de violencia, porque todavía existen aspectos en los que se tienen que trabajar, como las extorsiones y el reclutamiento de jóvenes para ser miembros de las pandillas. La situación de seguridad no se va a estabilizar hasta que trabajemos fuertemente en prevención. El Gobierno de Estados Unidos apoya iniciativas como el “Plan El Salvador Seguro”, 75 por ciento del cual se enfoca en prevención. Y son iniciativas como esta que necesitan más apoyo y mayor enfoque en la ejecución.

La inseguridad engloba la violencia de pandillas y homicidios, pero también al crimen organizado y por supuesto la corrupción. Lo he dicho antes y lo vuelvo a decir, los fondos nacionales o de cooperación nunca van a ser suficientes mientras exista un alto nivel de corrupción.  La corrupción siempre va a socavar cualquier intento que El Salvador tenga de salir adelante.  Este reporte destaca que más de tres cuartos de los  encuestados a nivel regional no creen en sus gobiernos, sus líderes, sus jueces, sus policías, y sus autoridades fiscales.

Estos sentimientos no son nuevos.  Se han generado a lo largo de mucho tiempo y el cambio no sucederá de la noche a la mañana.  Pero, es imperativo recuperar la confianza de la gente en su propio gobierno.  Para hacerlo, se necesitan hacer esfuerzos de parte de todos para resolver diferencias fundamentales, y concretar acciones específicas para abordar las áreas que todavía necesitan atención.

Esto es cierto especialmente con respecto a la economía, en la cual se ha avanzado muy poco en comparación con otras áreas. Los gobiernos pueden y deben generar las condiciones favorables para que este crecimiento se pueda propiciar, y es aquí donde debemos enfocar nuestros esfuerzos. Entiendo la tentación de regresar al pasado, pero el mundo no es estático. Hay que buscar maneras de modernizar las industrias tradicionales y desarrollar las industrias del futuro para competir en un mundo globalizado. Para El Salvador es importante saber dónde se encuentra con respecto a su competitividad en un mercado global. Especialmente para un país pequeño como El Salvador, la inversión extranjera y la atracción de esta misma es fundamental para su desarrollo económico.

Uno de los aspectos que me impactó en la presentación del presidente hondureño Juan Orlando sobre su estrategia Honduras 2020, es que están muy conscientes de que su ventaja competitiva número 1, es la proximidad al mercado estadounidense. Cuando se empieza con ese nivel de claridad, las prioridades políticas y reglamentarias se vuelven clara. ¿Qué necesitamos hacer para aprovechar al máximo esa proximidad? Ellos determinaron seis áreas de crecimiento – cada una de ellas comenzaba con la palabra “exportación”. Honduras también es consciente de que deben ser competitivos como un bloque subregional y que unir fuerzas entre los tres países proporcionará una opción de inversión más atractiva.

En la Conferencia también se discutieron algunas áreas en las cuales El Salvador tiene que trabajar, para volverse más competitivo a nivel mundial:

Tramitología, Seguridad Jurídica, Visión de País, Aduanas y Generación de Empleo.

De las cuales, Aduanas y Generación de Empleo eran las de mayor prioridad. Lo cual no es una sorpresa para nadie en esta sala. Si el país no avanza en estas 5 áreas, el desarrollo económico se estancará. Si la economía se estanca, todas las demás áreas, como seguridad, sufren. La Alianza para la Prosperidad tiene todavía un largo camino por delante. Pero si hay algo que podemos retomar de este reporte el día de hoy, es que el Triángulo Norte está caminando en la dirección correcta.

Como quedó en evidencia la semana pasada, el Gobierno de Estados Unidos está sumamente comprometido con El Salvador y la región.  Seguiremos apoyando la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte en todas las áreas claves.  Porque estamos convencidos que el progreso es posible. Porque creemos en El Salvador, en su gente, y sabemos que hay personas, instituciones y gobiernos dispuestos a trabajar para el futuro próspero de El Salvador. Quiero una vez más agradecer al Atlantic Council por el nivel de enfoque y atención proporcionado a la región. La pregunta clave es, ¿qué vamos a hacer con este momento histórico? ¿Vamos a aprovechar al máximo este impulso?  ¿Utilizará El Salvador esta oportunidad para aprovechar la solidaridad y la asistencia de no sólo los Estados Unidos, sino de todo el mundo? No debemos, no podemos, dejar pasar este momento.

Gracias.