Palabras de la Embajadora Jean Manes en la Ceremonia de agradecimiento para el personal del Cuerpo de Paz

Palabras de la Embajadora Jean Manes en la Ceremonia de agradecimiento para el personal del Cuerpo de Paz
Junio 6, 2016

Estimado personal actual y anterior del Cuerpo de Paz en El Salvador, ex-Voluntarios del Cuerpo de Paz, representantes de organizaciones contrapartes y de familias anfitrionas, y colegas de la embajada,

Cuando fui nominada para servir como embajadora de los Estados Unidos en El Salvador, me sentí por supuesto honrada y muy emocionada. Entre otras razones porque El Salvador sería la primera misión donde tendría la oportunidad de trabajar con el Cuerpo de Paz, una organización que yo tengo –y creo que toda la comunidad diplomática tiene– en muy alta estima.

Como dijo una vez Sargent Shriver, el primer director del Cuerpo de Paz: “El Cuerpo de Paz es culpable de entusiasmo y un espíritu de cruzada. Pero no vamos a pedir disculpas por ello.”

Yo estaba con muchas ganas de compartir ese entusiasmo y ese espíritu, pero desafortunadamente, durante el proceso de mi confirmación me enteré de la decisión de suspender operaciones del Cuerpo de Paz aquí en El Salvador. No tengo palabras para expresar la tristeza y la frustración que sentí en ese momento.

Esta ceremonia representa un momento agridulce para mí, para esta embajada y para los pueblos de los Estados Unidos y de El Salvador. Es la suspensión de operaciones del Cuerpo de Paz en el país pero, a la vez, estamos celebrando los éxitos que el Cuerpo de Paz ha conseguido en El Salvador y reconociendo la gran labor de ustedes, el personal presente del Cuerpo de Paz en El Salvador y sus antecesores.

Como ustedes saben , en los últimos 55 años, el Cuerpo de Paz ha tenido un impacto incalculable en innumerables vidas aquí y en países de todo el mundo. Hay presidentes, ministros, jueces, y otros que atribuyen su éxito a la presencia del Cuerpo de Paz en sus vidas.

Quién sabe… puede haber un futuro presidente de El Salvador entre los participantes del campamento GLOW dirigido por voluntarios del Cuerpo de Paz en La Unión, o puede haber un futuro fiscal general entre los estudiantes que participaron en las clases de Inglés de un voluntario en Chalatenango.

Honestamente, nunca podremos comprender la magnitud del impacto que el Cuerpo de Paz ha tenido en la vida de tantos salvadoreños, pero quiero que sepan que su sacrificio y su dedicación a la misión del Cuerpo de Paz han jugado un papel muy importante en este proceso.

Aunque todavía no he tenido la oportunidad de administrar el juramento de servicio para voluntarios del Cuerpo de Paz, mi admiración por la misión del Cuerpo de Paz y por todos los que han trabajado para apoyar esa misión, sigue creciendo. En el  juramento, muchos embajadores aconsejan a los nuevos Voluntarios que deban considerarse los embajadores verdaderos del pueblo de los Estados Unidos, y que en muchos casos, los voluntarios pueden ser los únicos ciudadanos norteamericanos que algunas personas conocerán en sus vidas.

Es verdad todo eso. Pero una vez más, es gracias a ustedes, el personal del Cuerpo de Paz, juntos con las familias anfitrionas y las organizaciones contrapartes, que los voluntarios han podido cumplir con esa misión tan única e importante.

Ustedes…

…Han pasado infinitas horas manejando por el país para identificar comunidades interesadas en recibir y trabajar con los voluntarios;

…Se han reunido con alcaldes, directores de escuelas, profesores y se han presentado ante ADESCOs, grupos de mujeres y grupos de jóvenes, para que los voluntarios tuvieran un trabajo significativo;

…Han visitado a tantas familias para convencerles a que abran sus puertas y sus hogares a desconocidos de otro país para compartir 2 años de sus vidas, sus tradiciones, su comida y tantas otras cosas;

…Han hablado con la policía y con otros oficiales nacionales y locales para asegurar la seguridad de los voluntarios;

…Han diseñado y facilitado capacitaciones para que los voluntarios estuvieran mejor preparado para su servicio aquí en el país;

…Han estado ahí cuando los voluntarios no se sentían bien y necesitaban un apoyo adicional, programando citas médicas, recogiéndolos en sus sitios cuando un viaje en bus (o dos o tres) hubiera sido demasiado, o tal vez sólo escuchándoles cuando no había con quien más hablar;

…Han manejado la logística para todo esto, firmando contratos, arreglando transporte, revisando facturas, procesando pagos, y encargándose de tanto detalle administrativo tras bambalinas.

Hoy estamos aquí para reconocer todo lo que han hecho por nuestros voluntarios y por el pueblo de El Salvador. Por supuesto, estamos viviendo un momento difícil para todos los que creemos tan profundamente en la misión del Cuerpo de Paz de promover la paz mundial y la felicidad a través del voluntariado.

Pero debemos celebrar que sin el esfuerzo incansable, la determinación  imparable y el compromiso inigualable de ustedes, el Cuerpo de Paz no hubiera logrado nada aquí en El Salvador. Gracias!

Una vez más, en las palabras de Sargent Shriver: ” No es lo que recibes de la vida que cuenta. Es lo que das y lo que se da con el corazón.”

Como personal del Cuerpo de Paz, ustedes han dado tanto para apoyar la agencia y los voluntarios, y sabemos que lo han dado con el corazón.

Les agradezco otra vez su servicio, y mientras se preparan para el siguiente capítulo de sus carreras y de sus vidas, quiero cerrar con una bendición tradicional de raíces irlandeses:

Que el camino salga a tu encuentro,

Que el viento siempre esté detrás de ti,

Que el sol brille cálido sobre tu cara,

Que las lluvias caigan suave sobre tus campos,

Y, hasta que nos encontremos de nuevo,

Que Dios te sostenga en la palma de Su mano.

 Muchas gracias.