Discurso de la Embajadora Jean Elizabeth Manes en el lanzamiento del programa de USAID “Puentes para el Empleo”

  • Señor Secretario Técnico y de Planificación de la Presidencia, licenciado Roberto Lorenzana;
  • Señora Directora General del Instituto Nacional de la Juventud, INJUVE, licenciada Yeymi Muñoz;
  • Señor Presidente del Instituto Salvadoreño de Formación Profesional, INSAFORP, licenciado Ricardo Montenegro;
  • Señor Presidente de la Asociación Salvadoreña de Industriales, ASI, doctor Javier Simán;
  • Representantes de los sectores público y privado y la sociedad civil;
  • Representantes de los medios de comunicación;
  • Y un saludo especial para los jóvenes presentes que ya forman parte del Proyecto de USAID Puentes para el Empleo;

Buenos días a todos.

Me alegra estar acá esta mañana en la que nos atrevemos a imaginar un futuro cercano: el año dos mil veinte. No, no me refiero a imaginar los avances tecnológicos que podrían suceder en el mundo, sino a la imagen de miles de jóvenes salvadoreños empleados en sectores específicos de alta demanda de talento humano, estudiando carreras técnicas o iniciando sus propias empresas. Esos son sueños alcanzables que definitivamente cambian el rumbo y conducen a un proyecto de vida productivo.

Y justo esta mañana lanzamos un proyecto que creemos que será uno de los elementos para construir esa realidad futura que imaginamos. Este proyecto trae esperanza a los jóvenes salvadoreños, muchos de los cuales enfrentan serios retos como el crimen, la discriminación y la falta de recursos económicos.

Sabemos que miles de jóvenes desean hacer algo positivo con su vida, no obstante muchos carecen de oportunidades o recursos para estudiar o acceder a un empleo.

Este proyecto es para personas como Ana, que tiene 25 años y es una madre soltera que conocimos al inicio de este evento y que desea estudiar una carrera técnica en tecnologías de información y comunicación para mejorar sus oportunidades de trabajo.

Es para jóvenes como Armando, que a sus 20 años, hoy por hoy pasa la mayor parte de su tiempo con sus amigos, pero sueña con tener su propio restaurante. Para lograrlo, necesita formación y apoyo en el sector de Alimentos y Bebidas. Esta capacitación, junto con su trabajo arduo, dedicación e iniciativa, lo hará más competitivo como dueño de una microempresa. Un paso más hacia la culminación de su sueño.

Deseamos crear una fuerza laboral para el futuro y dotarle con las habilidades que el sector privado requiere para estimular la inversión y el crecimiento económico. Como pueden notar, estamos hablando de crear las condiciones necesarias para que El Salvador alcance el crecimiento de su economía de cara al futuro, en donde cada salvadoreño realice su máximo potencial, con un salario o ingreso digno, en su propia comunidad.

Por eso, el Gobierno de los Estados Unidos apoya la Alianza para la Prosperidad propuesta por los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras. Como aliados fuertes, compartimos la visión de los gobiernos y los habitantes del Triángulo Norte de trabajar por la prosperidad y la seguridad de la región, y prueba de ello ha sido la asignación de $750 millones de dólares por parte del Congreso de los Estados Unidos, como recursos adicionales para apoyar las metas de la Alianza. Aquí en El Salvador, nuestro apoyo incluye una variedad de acciones que contribuyen al éxito del Plan El Salvador Seguro.

Un eje importante de la Alianza para la Prosperidad es la inversión en recursos humanos.

Con esto en mente y con una inversión de Estados Unidos por más de $42 millones de dólares, hoy lanzamos el Proyecto de USAID:   Puentes para el Empleo.

Esta iniciativa va a permitir preparar a miles de jóvenes, para trabajar o emprender un negocio, así como brindar personal calificado y certificado a las empresas participantes, acorde a sus necesidades de talento humano.

Por otro lado, este proyecto va a ayudar a los centros de formación técnica profesional, a ser más eficaces en la formación del mercado laboral.

Estamos coordinando este esfuerzo con socios del sector público, como la Secretaría Técnica y de Planificación de la Presidencia, el INJUVE e INSAFORP, y con socios del sector privado, como la ASI, a quienes agradezco por su apoyo, sin el cual no podríamos aspirar a tener éxito en este proyecto.

Al articular nuestras acciones, hemos priorizado los sectores económicos de mayor potencial de crecimiento identificados en la Política Nacional de Fomento, Diversificación y Transformación Productiva de El Salvador, entre estos la agroindustria, plásticos, la industria informática, la aeronáutica y el turismo.

Sé que nuestros socios del sector privado juegan un papel clave en esta tarea.

Las empresas del presente están conscientes de su responsabilidad y beneficio al desarrollar su fuerza laboral, con oportunidades reales de crecimiento profesional. Precisamente ese fue uno de los temas de fondo de la semana pasada durante la Semana de la Responsabilidad Social Empresarial.

Agradezco a las empresas que ya se han sumado a la búsqueda e implementación de soluciones a los enormes desafíos que enfrenta El Salvador.

Otro de los puntos esenciales para las empresas salvadoreñas es caminar sin miedo hacia la transformación del país: buscamos crear la fuerza laboral del futuro, para las empresas del futuro.

No hay marcha atrás, nuestros pasos solo tienen sentido si van hacia adelante.

Bajo esta misma lógica, debemos reconocer otro reto importante. Y es que, nada de lo que nos propongamos va a suceder si no tenemos la voluntad de dejar de lado los estereotipos.

Los estereotipos de que sin importar en qué municipio y zona viva un joven, tiene derecho a perseguir y alcanzar sus metas.

Amigos, debemos tener fe en la juventud salvadoreña.  Esa que no solo es el futuro, sino también el presente de este país.

Creo que todos ustedes tienen, no solo la necesidad, sino la responsabilidad de invertir con fe en los jóvenes de este país.

Sabemos que la base para un país próspero y seguro es un clima de negocios dinámico que facilite la inversión y la actividad económica. Con una economía fuerte se puede generar empleos para todos y una vida mejor para las familias salvadoreñas.

En esto, la participación de todos los sectores de la sociedad es crucial, incluyendo a los jóvenes que van a participar en este proyecto.

Podemos crear las condiciones que faciliten  el acceso a capacitación y trabajo pero también ustedes, jóvenes, deben tener la voluntad, la disciplina, las ganas de usar esta oportunidad para transformar su vida.

Estoy consciente de que los cambios que todos los salvadoreños quieren no pasarán de la noche a la mañana, pero eso no significa que debemos esperar hasta mañana para actuar…porque, para los jóvenes el futuro es ahora.

Muchas gracias.