Palabras de Embajadora Jean Elizabeth Manes en la Ceremonia de Graduación del Programa de Desarrollo de Liderazgo de ILEA

Buenos días.

Es la primera vez que presido una graduación del Programa de Desarrollo de liderazgo de ILEA en mi calidad de Embajadora de los Estados Unidos y me siento orgullosa de poder conocer de primera mano a los aplicadores de la ley que se capacitan en esta sede.

Durante los últimos diez años, esta academia ha construido una importante historia de éxito. Ya se ha capacitado a más de ocho mil quinientas personas a nivel regional, en doscientos treinta y cinco cursos especializados y cuarenta y dos programas de Desarrollo de Liderazgo.

Y sé que ustedes, más que nadie, van a entender esto que diré. Estos números no son importantes en sí mismos. La importancia radica en que representan a miles de policías, fiscales, jueces y otros profesionales de la aplicación de la ley que ahora tienen otras herramientas. Ahora tienen otra visión del verdadero alcance de su misión. Y han adquirido una renovada capacidad de enfrentar la dura tarea que es mantener la seguridad y combatir el crimen.

Uno de mis hermanos es oficial de policía en Florida. Sé de lo que hablo cuando les digo que entiendo lo delicado que es su trabajo. También sé que en este trabajo, más que en muchos otros, la importancia del compañerismo es tremendamente fuerte. Tanto que muchas veces la vida misma del oficial depende de ello, de que su compañero esté allí para cubrir su espalda.

Pues ILEA asume ese tema en una especial dimensión. La fuerza de las relaciones que surgen al compartir con sus colegas de la región, intercambiando experiencias de trabajo y de vida, les permite reforzar ese compañerismo más allá del día a día. Esta red que forman al asistir ILEA, garantiza que haya vínculos que serán de gran utilidad en el futuro.

Cuando ustedes se gradúen de esta academia, pasarán a formar parte de esa gran red de

ex-alumnos, que es una red de mucho prestigio. Pero ustedes también adquieren una gran responsabilidad, pues son elegidos para participar en este curso gracias a su liderazgo en el área en la que trabajan y por ello se espera de ustedes que puedan aportar y hacer la diferencia. Y sé que así será.

De hecho, cuando estaba en Washington preparándome para venir a El Salvador, escuché de varias personas sobre la fuerza de ILEA como institución y el impacto que sus ex alumnos están logrando en los países de la región.

A nivel global, Estados Unidos coopera con las cinco ILEAS que están distribuidas en el mundo. Trabajamos en conjunto con países democráticos, como los que ustedes representan, porque la experiencia nos ha enseñado que solo uniendo esfuerzos es posible construir una nueva sociedad.

Nuestro apoyo no está delimitado por fronteras porque el compromiso es con la democracia, la libertad, la justicia y  los lazos fuertes y profundos vínculos que compartimos.

Mi deseo e intención es que continúe este trabajo, y que sigamos en el esfuerzo regional de unir esfuerzos por llevar justicia y seguridad a nuestros pueblos.

Muchas gracias.