VI Encuentro de la Red Latinoamericana y del Caribe de Mejora Regulatoria

VI Encuentro de la Red Latinoamericana y del Caribe de Mejora Regulatoria
Ambassador Jean Manes
Wednesday, April 25, 2018 10:00 A.M., Barceló Hotel

Discurso de la Embajadora Jean Manes en el VI Encuentro de la Red Latinoamericana y del Caribe de Mejora Regulatoria

25 de abril de 2018


Esta mañana nos acompañan representantes de 13 países que dejan en evidencia la importancia que tienen los organismos de mejora regulatoria, no sólo para el funcionamiento de un gobierno, sino también para el futuro desarrollo de un país.

En El Salvador, el OMR se ha encargado de categorizar, documentar, evaluar y mejorar los procesos y procedimientos en las diferentes entidades que conforman al gobierno El Salvador.  En otras palabras no tiene la delicada labor de racionalizar la burocracia. Tienen la meta de que la democracia funcione, que sea efectiva.

Las consecuencias de una burocracia poco regulada pueden ser extensas. Cuando hablamos sobre regulaciones siempre tenemos que empezar con la pregunta: qué problema está tratando de resolver. Si tenemos a personas de nuestra Embajada aquí, ¿qué viene a su mente de cuando pensamos que no funciona en nuestro país? Renovar la licencia de conducir por ejemplo. Pero yo sé que tenemos otros ejemplos, como los dos organismos diferentes que se encargan de la regulación del precio de salmón dependiendo si el salmón es de agua fresca o salada. O en Philadelphia donde para tener un blog es necesario aplicar a un permiso de negocio, o en Carolina del Sur donde es ilegal bailar los domingos.

Al escuchar estos ejemplos, muchos de ustedes probablemente pensaron en sus propios ejemplos de sus gobiernos e instituciones. Es evidente, que tenemos trabajo por hacer.

Pero estos ejemplos revelan la necesidad de la constante mejora regulatoria y también de tener metas claras. Por ejemplo no es una meta simplemente recoger fondos. Hace algunos meses yo recibí una llamada sobre un ministerio que estaba diciendo que iba a crear un trámite nuevo. Cuando empezamos a investigar este asunto al fin del día, ¿cuál era la idea de este ministerio? Recoger suficiente dinero. Estaban tratando de crear otra manera de obtener más fondos, esa no es una meta, no es suficiente para crear un trámite nuevo. ¿Porqué? Porque como ustedes ya saben hay consecuencias no anticipadas. Hay consecuencias por este tipo decisión de simplemente pensar en su propio ministerio que necesita más fondos. Hay consecuencias que están dañando la industria al crear un trámite nuevo, que puede terminar ante un juicio por CAFTA, porque no cumple con las reglas internacionales de un acuerdo que ya está firmado.

Hay todas estas consecuencias no anticipadas cuando se empiezan a crear reglas sin metas claras que no sirven a la sociedad. Y ese es el trabajo de ustedes, de poner en claro el propósito, de poner en claro la idea.

Pero también tengo una filosofía básica sobre las reglas: si no esta roto, no hay que arreglarlo. Si no esta roto no lo cambies. Eso es una filosofía básica sobre las reglas.

Lo que funcionó bien hace 15 años puede ser que no funcione bien en este mercado.  Y cuando buscamos crecimiento económico, no tenemos el lujo de depender de procesos y regulaciones que fueron escritos en un contexto muy diferente.

De la misma manera en que las sociedades son fluidas y cambian constantemente, las leyes y regulaciones deben ser igual de adaptables, flexibles y relevantes a las necesidades del público al que sirven.

Este es un reto que los gobiernos necesitan enfrentar constantemente, reglas claras y eficientes, porque si no ¿cuál es la percepción de la gente? El primer pensamiento de un ciudadano: hay fraude, hay corrupción. Y ese es un daño tan grande para un país cuando la gente no tiene confianza en las instituciones en su país, porque las reglas no son claras y no son eficientes. Y ese es el trabajo de un gobierno. Y los beneficios que recibe cada ciudadano dependen en gran medida de la eficiencia, precisión y confiabilidad de estos mecanismos.y lo más importante es de ganar y merecer la confianza de nuestros ciudadanos.

Las regulaciones complicadas tienen un impacto desproporcionado en negocios más pequeños o que alcanzan múltiples facetas de la empresa. Por ejemplo veamos el caso de una dueña de un pequeño negocio, llamémosla María Elena.

El pequeño negocio que María Elena vende zapatos y accesorios en San Miguel, y ella lo administra junto a su hermana y su hija. Siendo una persona que quiere hacer las cosas de la manera correcta y como lo exige la ley, anualmente va a renovar su Matrícula de Comercio. Para esto, necesita la solvencia de la Dirección General de Estadística y Censos, DIGESTYC.

María Elena se encuentra ante la tarea de tener que llenar a mano un documento de 6 páginas con información detallada desde la dirección de su negocio hasta datos de sus informes financieros. Esta información es complicada, y el formulario no puede ir con errores. María Elena entonces contrata un contador para que le apoye en esta labor y lleve los documentos a la oficina donde debe de presentarlos.

Esta oficina es única en el país, existe solamente en San Salvador, y el contador hace el viaje de San Miguel a San Salvador para presentar el formulario. Debe acompañar este formulario con el NIT y los estados financieros debidamente auditados: balance general, anexos al balance general, estado de resultado y anexos al estado de resultados. Si todo sale bien, el contador puede regresar ese mismo a San Miguel con la solvencia de la DIGESTYC.  

Un poco agotador este proceso, ¿no?

Pero esto es solo para la solvencia, todavía tiene que ir a presentarla al Centro Nacional de Registros en donde debe de continuar este proceso. Debe presentar una solicitud con todos los datos del propietario de la empresa, el balance general original, la constancia extendida por la DIGESTYC en original y el recibo original de derechos de registro.

Les recuerdo que este es un proceso anual y verdaderamente no satisface las necesidades de María Elena. Son estos momentos los que denotan la importancia que tiene la labor del OMR. Tiene que hacer más fácil hacer lo correcto. Gracias a las reformas sugeridas, el proceso es mucho más sencillo ahora.

María Elena ya no tiene que llenar un formulario de 6 páginas, es ahora la mitad de largo. Lo puede llenar en línea, enviar digitalmente y procesar el pago por internet y ahora recibe su solvencia de forma electrónica. Esto significa que María Elena no necesita un contador que tiene que ir hasta San Salvador, y puede en vez de eso dirigirse de forma directa al Centro Nacional de Registros en San Miguel.

¿No creen que este proceso es ahora mucho más adecuado a la realidad de María Elena?

El trabajo que el OMR y muchos de ustedes están haciendo, es invisible. A menudo no se ve y se reconoce aún menos, pero al escuchar historias como estas, uno puede ver que el impacto es enorme. Y cuando estos mecanismos no funcionan bien el costo, de igual manera, es enorme. El costo de la burocracia es visible en el alto porcentaje de empresas que laboran en el sector informal. Aquí en El Salvador 70%. Actualmente se estima que el costo de creación de una pequeña empresa aquí en El Salvador es de $1,600, un monto prohibitivo para muchos, y sin embargo el 99% del sector privado en El Salvador son pequeñas y medianas empresas.

Son el motor de la economía, no solo aquí sino a nivel mundial, y el papel de los gobiernos es facilitar el trabajo de este sector. Pero para que estos cambios tengan el impacto que están buscando, es crucial reformar la legislación relacionada con ellos, y puedo imaginarme que en todos sus países necesitan pulir los procesos y las leyes de manera similar que aquí.  

La Ley de Procedimientos Administrativos en El Salvador es una herramienta a través de la cual el gobierno puede crear un ambiente más favorable para la creación de nuevas empresas y la formalización de empresas en el sector informal, generando más oportunidades de empleo. Y también ampliando los recursos esenciales para los servicios públicos como la educación y la salud.

Establecer mejores prácticas y fomentar equidad de procesos en la región ayuda a garantizar la competitividad global de El Salvador y los otros países vecinos, porque los inversionistas extranjeros a menudo miran a los países en bloques y las prácticas compartidas facilitan y agilizan la inversión.

Un ambiente de confianza proviene de la igualdad bajo la ley y las regulaciones predecibles y, por supuesto, una burocracia diseñada para solventar las necesidades de los ciudadanos. Tener regulaciones claras, igualmente aplicadas y fáciles de seguir ayuda a construir un clima económico más estable y equilibrado que a su vez atrae la inversión interna y extranjera y motiva al sector informal a formalizar sus negocios. Siempre tenemos que recordar que los pequeños de hoy, son los medianos y grandes de mañana y si no estamos creando un camino fácil para incorporar estas pequeñas empresas de igual forma no habrán empresas medianas y grandes mañana. Esto es lo que significa cuando decimos que las regulaciones deben buscar corresponder a las necesidades de los ciudadanos.

Yo los animo a todos ustedes a seguir trabajando en esta tarea que yo sé no es fácil. Pueden estar seguros que su dedicación le abre oportunidades a todos los ciudadanos de sus países. Pueden estar seguros que su trabajo está transformando vidas. El camino es largo, pero es uno que se merece todo su esfuerzo y los Estados Unidos continuará apoyándolos en esta misión.

Tienen que hacer más fácil hacer lo correcto.

Muchísimas gracias.